Este hecho es el
advenimiento de las masas al pleno poderío social. Como las masas, por
definición, no deben ni pueden dirigir su propia existencia--> Rebelión de
las Masas
¿Qué es lo que vemos, y
al verlo nos sorprende tanto? Vemos la muchedumbre, como tal posesionada de los
locales, y utensilios creados por la civilización
Es que antes ninguno de
estos establecimientos y vehículos solían estar llenos, y ahora rebosan, queda
fuere gente afanosa de usufructuarlos. Aunque el hecho sea lógico, natural, no
puede desconocerse que antes no acontecía y ahora sí; por lo tanto, que ha habido
un cambio, una innovación, la cual justifica, por lo menos en el primer
momento, nuestra sorpresa
Sorprenderse,
extrañarse, es comenzar a entender. Es el deporte y el lujo especifico del
intelectual, mirar al mundo con los ojos dilatados por la extrañeza. La
aglomeración, el lleno, no era antes frecuente. ¿Por qué lo es ahora? Los
componentes de esas muchedumbres no han surgido de la nasa. Aproximadamente, el
mismo número de personas existía hace quince anos. Repartidos por el mundo en
pequeños grupos. Ahora, de pronto, aparecen bajo la especie de la aglomeración,
y nuestros ojos ven dondequiera muchedumbre. El concepto de muchedumbres
cuantitativo y visual
Masa social--> es
siempre una unidad de dos factores: minorías y masas
Minorías: Individuos o
grupos de individuos especialmente cualificados
La masa: es el conjunto
de personas no específicamente cualificadas (el hombre medio)
Hombre en cuanto no se
diferencia de otros hombres, sino que repite en si un tipo genérico
Se caracterizan por no
ser muchedumbre y masa, la coincidencia efectiva de sus miembros consiste en
algún deseo, idea o ideal, que por si solo excluye el gran numero
La masa puede
definirse, como hecho psicológico, sin necesidad de esperar a que aparezcan los
individuos en aglomeración
Masa es todo aquel que
no se valora a si mismo-en bien o mal- por razones especiales, sino el que se
siente <como todo el mundo> y, sin
embargo, no se angustia, se siente a saber el sentirse idéntico a los demás
Minorías
selectivas--> cree superior a los demás, sino el que se exige mas que los
demás, aunque no logre cumplir en su personas esas exigencias. Las que se
exigen mucho y acumulan sobre si mimas dificultades y deberes, y las que no se
exigen nada especial, sino que para ellas vivir es ser en cada instante lo que
ya son
La división de la
sociedad en masas y minorías excelente no es, por lo tanto , una división en
clases sociales, sino que en clases de hombres, y no puede coincidir con la
jerarquización en clases superiores e inferiores
Las innovaciones
políticas de los más recientes anos no significan otra cosa que el imperio
político de las masas
La masa actúa
directamente sin ley, por medio de materiales presiones, imponiendo sus
aspiraciones y sus gustos
La masa arolla todo lo
diferente, egregio, individual, calificado y selecto
Quien no sea como todo
el mundo, quien no piense como todo el mundo, corre el riesgo de ser eliminado
2)
LA
SUBIDA DEL NIVEL HISTÓRICO
La historia del Imperio
romano es también la historia de la subversión, del imperio de las masas, que
absorben y anulan a las minorías dirigentes y se colocan en su lugar
1. Las masas ejercitan hoy un repertorio
vital que coincide en gran parte con el que antes parecía reservado
exclusivamente a las minorías
2. Al propio tiempo, las masas se han hecho
indóciles frente a las minorías: no las obedecen, no las siguen, no las
respetan, sino que, por el contrario, las den de lado y las suplantan
Masas gozan de los
placeres y usan los utensilios por los grupos selectos y que antes solo estos
usufructuaban. Sienten apetitos y necesidades que antes se calificaban de
refinamientos, porque eran patrimonio de pocos
Las masas conocen y
emplean hoy, con relativa suficiencia, muchas de las técnicas que antes
manejaban solo individuos especializados
La soberanía del
individuo no cualificado, del individuo humano genérico y como tal, ha pasado,
de idea o ideal jurídico que era, a ser un estado psicológico constitutivo del
hombre medio. Y nótese bien: cuando algo que fue ideal se hace ingrediente de
la realidad, inexorable deja de ser ideal
Tenemos, pues, que la
vida del hombre medio esta ahora por el repertorio vital que antes
caracterizaba solo a las minorías de cada época
Si, pues, el nivel
medio se halla hoy donde antes solo tocaban las aristocracias, quiere decirse
lisa y llanamente que el nivel de la historia ha subido de pronto -tras de
largas y subterráneas preparaciones, pero en su manifestación, de pronto-, de
un salto, en una generación
En Europa solo los
grupos sobresalientes lograban adquirir, es lo que desde el siglo XVIII,
prácticamente desde siempre, acontecía en América
Europa se está
americanizando
Influjo de América
sobre Europa. Pero no: la verdad entra ahora en colisión con la galantería, y
debe triunfar. Europa no se ha americanizado. No ha recibido aún influjo grande
de América. Lo uno y lo otro, si acaso, se inician ahora mismo; pero no se
produjeron en el próximo pasado, de que el presente es brote
Que por vez primera el
europeo entiende la vida americana, que antes le era un enigma y un misterio
Vivimos en sazón de
nivelaciones: también se nivelan los continentes. Y como el europeo se hallaba
vitalmente más bajo, en esta nivelación no ha hecho sino ganar
3)
LA
ALTURA DE LOS TIEMPOS
Subida de todo el nivel
histórico, y revela que la vida media se mueve hoy en altura superior a la que
ayer pisaba. Lo cual nos hace caer en la cuenta de que la vida puede tener
altitudes diferentes
Se dice, por ejemplo,
que esta o la otra cosa no es propia de la altura de los tiempos. En efecto: no
el tiempo abstracto de la cronología, que es todo él llano, sino el tiempo
vital o que cada generación llama «nuestro tiempo», tiene siempre cierta
altitud, se eleva hoy sobre ayer, o se mantiene a la par, o cae por debajo
Cada edad histórica
manifiesta una sensación diferente ante ese extraño fenómeno de la altitud
vital, y me sorprende que no hayan reparado nunca pensadores e historiógrafos
en hecho tan evidente y sustancioso
Ha habido, pues, varias
épocas en la historia que se han sentido a sí mismas como arribadas a una
altura plena, definitiva; tiempos en que se cree haber llegado al término de un
viaje, en que se cumple un afán antiguo y planifica una esperanza
Según he dicho, lo
esencial para que exista «plenitud de los tiempos» es que un deseo antiguo, el
cual venía arrastrándose anheloso y querellante durante siglos, por fin un día
queda satisfecho. Y, en efecto, esos tiempos plenos son tiempos satisfechos de
sí mismos; a veces, como en el siglo XIX, archisatisfechos. Pero ahora caemos
en la cuenta de que esos siglos tan satisfechos, tan logrados, están muertos
por dentro. La auténtica plenitud vital no consiste en la satisfacción, en el
logro, en la arribada. Ya decía Cervantes que «el camino es siempre mejor que
la posada». Un tiempo que ha satisfecho su deseo, su ideal, es que ya no desea
nada más, que se le ha secado la fontana del desear. Es decir, que la famosa
plenitud es en realidad una conclusión.
Proviene de que, fieles
a una ideología, en mi opinión periclitada, miran de la historia sólo la
política o la cultura, y no advierten que todo eso es sólo la superficie de la
historia; que la realidad histórica es, antes que eso y más hondo que eso, un
puro afán de vivir, una potencia parecida a las cósmicas; no la misma, pero sí
hermana de la que inquieta al mar, fecundiza a la fiera, pone flor en el árbol,
hace temblar a la estrella.
Una vida que no
prefiere otra ninguna de antes, de ningún antes, por lo tanto, que se prefiere
a sí misma, no puede en ningún sentido serio llamarse decadente. A esto venía
toda mi excursión sobre el problema de la altitud de los tiempos. Pues acaece
que precisamente el nuestro goza en este punto de una sensación extrañísima;
que yo sepa, única hasta ahora en la historia conocida.
No es plenitud de los
tiempos, y, sin embargo, se siente sobre todos los tiempos idos y por encima de
todas las conocidas plenitudes. No es fácil de formular la impresión que de sí
misma tiene nuestra época: cree ser más que las demás, y a la par se siente
como un comienzo, sin estar segura de no ser una agonía.
4)
EL
CRECIMIENTO DE LA VIDA
El imperio de las masas
y el ascenso de nivel, la altitud del tiempo que él anuncia, no son, a su vez,
más que síntomas de un hecho más completo y general. Este hecho es casi
grotesco e increíble en su misma y simple evidencia. Es, sencillamente, que el
mundo, de repente, ha crecido, y con él y en él la vida
Según el principio
físico de que las cosas están allí donde actúan, reconoceremos hoy a cualquier
punto del globo la más efectiva ubicuidad. Esta proximidad de lo lejano, esta
presencia de lo ausente, ha aumentado en proporción fabulosa el horizonte de
cada vida.
«Comprar», consiste
primeramente en vivir las posibilidades de compra como tales
Nuestra vida es, en todo
instante y antes que nada, conciencia de lo que nos es posible. Si en cada
momento no tuviéramos delante más que una sola posibilidad, carecería de
sentido llamarla así. Sería más bien pura necesidad
Toda vida es hallarse
dentro de la «circunstancia» o mundo. Porque este es el sentido originario de
la idea «mundo». Mundo es el repertorio de nuestras posibilidades vitales
Importa sólo hacer
notar cómo ha crecido la vida del hombre en la dimensión de potencialidad
En el orden
intelectual, encuentra más caminos de posible ideación, más problemas, más
datos, más ciencias, más puntos de vista. Mientras los oficios o carreras en la
vida primitiva se numeran casi con los dedos de una mano -pastor, cazador,
guerrero, mago-, el programa de menesteres posibles hoy es superlativamente
grande
Vida humanaà
crecimiento, de su avance cuantitativo o potencial. sentirse con mayor
potencialidad que nunca y parecerle todo lo pretérito afectado de enanismo.
Porque son esas
decadencias menguas parciales, relativas a elementos secundarios de la historia
-cultura y naciones-. Sólo hay una decadencia absoluta: la que consiste en una
vitalidad menguante; y ésta sólo existe cuando se siente. Por esta razón me he
detenido a considerar un fenómeno que suele desatenderse: la conciencia o
sensación de que toda época tiene de su altitud vital
Nuestro tiempo se
caracteriza por una extraña presunción de ser más que todo otro tiempo pasado;
más aún: por desentenderse de todo pretérito, no reconocer épocas clásicas y
normativas, sino verso a sí mismo como una vida nueva superior a todas las
antiguas e irreductible a ellas.
De aquí esa extraña
dualidad de prepotencia e inseguridad que anida en el alma contemporánea
Hoy, de puro parecernos
todo posible, presentimos que es posible también lo peor: el retroceso, la
barbarie, la decadencia. Por sí mismo no sería esto un mal síntoma:
significaría que volvemos a tomar contacto con la inseguridad esencial a todo
vivir
No podrá extrañar que
hoy el mundo parezca vaciado de proyectos, anticipaciones e ideales. Nadie se
preocupó de prevenirlos. Tal ha sido la deserción de las minorías directoras,
que se halla siempre al reverso de la rebelión de las masas
5)
UN
DATO ESTADÍSTICO
Diagnóstico de nuestro
tiempo, de nuestra vida actual. Va enunciada la primera parte de él, que puede
resumirse así: nuestra vida, como repertorio de posibilidades, es magnífica,
exuberante, superior a todas las históricamente conocidas
Circunstancia y
decisión son los dos elementos radicales de que se compone la vida. La
circunstancia -las posibilidades- es lo que de nuestra vida nos es dado e
impuesto. Ello constituye lo que llamamos el mundo
Vivir es sentirse
fatalmente forzado a ejercitar la libertad, a decidir lo que vamos a ser en
este mundo. Ni un solo instante se deja descansar a nuestra actividad de
decisión. Inclusive cuando desesperados nos abandonamos a lo que quiera venir,
hemos decidido no decidir
Es, pues, falso decir
que en la vida «deciden las circunstancias». Al contrario: las circunstancias
son el dilema, siempre nuevo, ante el cual tenemos que decidirnos. Pero el que
decide es nuestro carácter
Vida colectivaà
primero, un horizonte de posibilidades, y luego, una resolución que elige y
decide el modo efectivo de la existencia colectiva. Esta resolución emana del
carácter que la sociedad tenga, o, lo que es lo mismo, del tipo de hombre
dominante en ella. En nuestro tiempo domina el hombre-masa; es él quien decide
Hoy acontece una cosa
muy diferente. Si se observa la vida pública de los países donde el triunfo de
las masas ha avanzado más -son los países mediterráneos-, sorprende notar que
en ellos se vive políticamente al día. El fenómeno es sobremanera extraño. El
poder público se halla en manos de un representante de masas. Estas son tan
poderosas, que han aniquilado toda posible oposición. Son dueñas del poder
público en forma tan incontrastable y superlativa
Así ha sido siempre el
poder público cuando lo ejercieron directamente las masas: omnipotente y
efímero. El hombre-masa es el hombre cuya vida carece de proyectos y va a la
deriva. Por eso no construye nada, aunque sus posibilidades, sus poderes, sean
enormes
Y este tipo de hombre
decide en nuestro tiempo
La clave para este
análisis se encuentra cuando, retrocediendo al comienzo de este ensayo, nos
preguntamos: ¿De dónde han venido todas estas muchedumbres que ahora llenan y
rebosan el escenario histórico?
Ésta es la que ahora
nos importa. Porque esa vertiginosidad significa que han sido proyectados a
bocanadas sobre la historia montones y montones de hombres en ritmo tan
acelerado, que no era fácil saturarlos de la cultura tradicional
Hecho tan exuberante nos
fuerza, si no preferimos ser dementes, a sacar estas consecuencias: primera,
que la democracia liberal fundada en la creación técnica es el tipo superior de
vida pública hasta ahora conocido; segunda, que ese tipo de vida no será el
mejor imaginable, pero el que imaginemos mejor tendrá que conservar lo esencial
de aquellos principios; tercera, que es suicida todo retorno a formas de vida
inferiores a la del siglo XIX
6)
COMIENZA
LA DISECCIÓN DEL HOMBRE-MASA
¿Cómo es este
hombre-masa que domina hoy la vida pública? -la política y la no política-.
¿Por qué es como es?; quiero decir, ¿cómo se ha producido?
Es falso decir que la
historia no es previsible. Innumerables veces ha sido profetizada. Si el
porvenir no ofreciese un flanco a la profecía, no podría tampoco comprendérsele
cuando luego se cumple y se hace pasado
Órdenes elementales y
decisivos, la vida se presentó al hombre nuevo exenta de impedimentos
Pero es aún más clara
la contraposición de situaciones si de lo material pasamos a lo civil y moral
Jamás en toda la
historia había sido puesto el hombre en una circunstancia o contorno vital que
se pareciera ni de lejos al que esas condiciones determinan. Se trata, en
efecto, de una innovación radical en el destino humano, que es implantada por
el siglo XIX. Se crea un nuevo escenario para la existencia del hombre, nuevo
en lo físico y en lo social. Tres principios han hecho posible ese nuevo mundo:
la democracia liberal, la experimentación científica y el industrialismo
Hombre medio -a la gran
masa social- en condiciones de vida radicalmente opuestas a las que siempre le
habían rodeado
Esto nos lleva a
apuntar en el diagrama psicológico del hombre-masa actual dos primeros rasgos:
la libre expansión de sus deseos vitales -por lo tanto, de su persona y la
radical ingratitud hacia cuanto ha hecho posible la facilidad de su existencia
Pero las nuevas masas
se encuentran con un paisaje lleno de posibilidades y, además, seguro, y todo
ello presto, a su disposición, sin depender de su previo esfuerzo
Estas masas mimadas son
lo bastante poco inteligentes para creer que esa organización material y
social, puesta a su disposición como el aire, es de su mismo origen, ya que
tampoco falla, al parecer, y es casi tan perfecta como la natural
No les preocupa más que
su bienestar, y, al mismo tiempo, son insolidarias de las causas de ese
bienestar. Como no ven en las ventajas de la civilización un invento y
construcción prodigiosos, que sólo con grandes esfuerzos y cautelas se pueden
sostener, creen que su papel se reduce a exigirlas perentoriamente, cual si
fuesen derechos nativos
7)
VIDA
NOBLE Y VIDA VULGAR, O ESFUERZO E INERCIA
Por lo pronto somos
aquello que nuestro mundo nos invita a ser, y las facciones fundamentales de
nuestra alma son impresas en ella por el perfil del contorno como por un molde.
Naturalmente, vivir no es más que tratar con el mundo
Nunca el hombre-masa
hubiera apelado a nada fuera de él si la circunstancia no le hubiese forzado
violentamente a ello. Como ahora la circunstancia no le obliga, el eterno
hombre-masa, consecuente con su índole, deja de apelar y se siente soberano de
su vida. En cambio, el hombre selecto o excelente está constituido por una
íntima necesidad de apelar de sí mismo a una norma más allá de él, superior a
él, a cuyo servicio libremente se pone
Para mí, nobleza es
sinónimo de vida esforzada, puesta siempre a superarse a sí misma, a trascender
de lo que ya es hacia lo que se propone como deber y exigencia. De esta manera,
la vida noble queda contrapuesta a la vida vulgar o inerte, que, estáticamente,
se recluye en sí misma, condenada a perpetua inmanencia, como una fuerza
exterior no la obligue a salir de sí. De aquí que llamemos masa a este modo de
ser hombre, no tanto porque sea multitudinario, cuanto porque es inerte
Por otra parte, es
ilusorio pensar que el hombre medio vigente, por mucho que haya ascendido su
nivel vital en comparación con el de otros tiempos, va a poder regir por sí
mismo el proceso de la civilización. Digo proceso, no ya progreso. El simple
proceso de mantener la civilización actual es superlativamente complejo y
requiere sutilezas incalculables. Mal puede gobernarlo este hombre medio que ha
aprendido a usar muchos aparatos de civilización, pero que se caracteriza por
ignorar de raíz los principios mismos de la civilización
8)
POR
QUÉ LAS MASAS INTERVIENEN EN TODO, Y POR QUÉ SOLO INTERVIENEN VIOLENTAMENTE
Sostengo que en esa
obliteración de las almas medias consiste la rebeldía de las masas, en que a su
vez consiste el gigantesco problema planteado hoy a la humanidad
El hombre-masa se
siente perfecto. Un hombre de selección, para sentirse perfecto, necesita ser
especialmente vanidoso, y la creencia en su perfección no está
consustancialmente unida a él, no es ingenua, sino que llega de su vanidad, y
aun para él mismo tiene un carácter ficticio, imaginario y problemático
Hoy, en cambio, el
hombre medio tiene las «ideas» más taxativas sobre cuanto acontece y debe
acontecer en el universo
La idea es un jaque a
la verdad. Quien quiera tener ideas necesita antes disponerse a querer la
verdad y aceptar las reglas de juego que ella imponga. No vale hablar de ideas
u opiniones donde no se admite una instancia que las regula, una serie de
normas a que en la discusión cabe apelar
El más y el menos de
cultura se mide por la mayor o menor precisión de las normas. Donde hay poca,
regulan éstas la vida sólo grosso modo; donde hay mucha, penetran hasta el
detalle en el ejercicio de todas las actividades
Manifestación más
palpable del nuevo modo de ser las masas, por haberse resuelto a dirigir la
sociedad sin capacidad para ello
Acatamiento de normas
objetivas, desde la conversación hasta el Parlamento, pasando por la ciencia.
Esto quiere decir que se renuncia a la convivencia de cultura, que es una
convivencia bajo normas, y se retrocede a una convivencia bárbara
9)
PRIMISTISMO
Y TÉCNICA
La rebelión de las
masas puede, en efecto, ser tránsito a una nueva y sin par organización de la
humanidad, pero también puede ser una catástrofe en el destino humano
Adquiere mayor
intensidad en los «momentos críticos», como es el presente. Y así, los síntomas
de nueva conducta que bajo el imperio actual de las masas van apareciendo y
agrupábamos bajo el título de «acción directa», pueden anunciar también futuras
perfecciones
Spengler: la «cultura»,
y en general de la historia, es tan remota de la presupuesta en este ensayo,
que no es fácil, ni aun para rectificarlas, traer aquí a comento sus
conclusiones. La técnica puede seguir viviendo cuando ha muerto el interés por
los principios de la cultura
La ciencia no existe si
no interesa en su pureza y por ella misma, y no puede interesar si las gentes
no continúan entusiasmadas con los principios generales de la cultura
Pero las ciencias
experimentales sí necesitan de la masa, como ésta necesita de ellas
10) PRIMITISMO E HISTORIA
La naturaleza está
siempre ahí. Se sostiene a sí misma
Los ha llamado «los
pueblos de la perpetua aurora», los que se han quedado en una alborada detenida
Pero no pasa en el
mundo que es civilización, como el nuestro. La civilización no está ahí, no se
sostiene a sí misma. Es artificio y requiere un artista o artesano. Si usted
quiere aprovecharse de las ventajas de la civilización, pero no se preocupa usted
de sostener la civilización..., se ha fastidiado usted. En un dos por tres se
queda usted sin civilización
Las relaciones entre la
civilización y lo que quedó tras ella -la naturaleza-, entre lo racional y lo
cósmico
El hombre-masa cree que
la civilización en que ha nacido y que usa es tan espontánea y primigenia como
la naturaleza, e ipso facto se convierte en primitivo. La civilización se le
antoja selva
Los principios en que
se apoya el mundo civilizado -el que hay que sostener- no existen para el hombre
medio actual. No le interesan los valores fundamentales de la cultura, no se
hace solidario de ellos, no está dispuesto a ponerse en su servicio
Quien aspire
verdaderamente a crear una nueva realidad social o política necesita
preocuparse ante todo de que esos humildísimos lugares comunes de la
experiencia histórica queden invalidados por la situación que él suscita
Uno y otro -bolchevismo
y fascismo- son dos seudoalboradas; no traen la mañana de mañana, sino la de un
arcaico día, ya usado una y muchas veces; son primitivismo. Y esto serán todos
los movimientos que recaigan en la simplicidad de entablar un pugilato con tal
o cual porción del pasado, en vez de preceder a su digestión
Hoy triunfa el
hombre-masa y, por lo tanto, sólo intentos por él informados, saturados de su
estilo primitivo, pueden celebrar una aparente victoria
11) LA ÉPOCA DEL “SENORITO SATISFECHO”
La historia europea
parece, por vez primera, entregada a la decisión del hombre vulgar como tal. O
dicho en voz activa: el hombre vulgar, antes dirigido, ha resuelto gobernar el
mundo
Estructura psicológica
de este nuevo tipo de hombre-masa:
limitaciones trágicas; una impresión
nativa y radical de que la vida es fácil, sobrada, sin
le invita a afirmarse a sí mismo tal
cual es
intervendrá en todo imponiendo su vulgar
opinión sin miramientos, contemplaciones, trámites ni reservas
El ataque a fondo
vendrá luego, tal vez muy pronto, en forma muy distinta de la que este ensayo
reviste. El ataque a fondo tiene que venir en forma que el hombre-masa no pueda
precaverse contra él, lo vea ante sí y no sospeche que aquello, precisamente
aquello, es el ataque a fondo
Ilusoriamente a creer
que una vida nacida en un mundo sobrado sería mejor, más vida y de superior
calidad a la que consiste precisamente en luchar con la escasez
<<ARISTOCRACIA
HEREDITARIA>>
La forma más
contradictoria de la vida humana que puede aparecer en la vida humana es el
«señorito satisfecho». Por eso, cuando se hace figura predominante, es preciso
dar la voz de alarma y anunciar que la vida se halla amenazada de degeneración;
es decir, de relativa muerte. Según esto, el nivel vital que representa la
Europa de hoy es superior a todo el pasado humano; pero si se mira el porvenir,
hace temer que ni conserve su altura, ni produzca otro nivel más elevado, sino,
por el contrario, que retroceda y recaiga en altitudes inferiores
Lo único que cabe es
negarse a hacer eso que hay que hacer; pero esto no nos deja en franquía para
hacer otra cosa que nos dé la gana. En este punto poseemos sólo una libertad
negativa de albedrío -la voluntad-
Señorito satisfecho se
caracteriza por «saber» que ciertas cosas no pueden ser y, sin embargo, y por
lo mismo, fingir con sus actos y palabras la convicción contraria
El contorno lo mima,
porque es «civilización» -esto es, una casa-, y el «hijo de familia» no siente
nada que le haga salir de su temple caprichoso, que incite a escuchar
instancias externas superiores a él, y mucho menos que le obligue a tomar
contacto con el fondo inexorable de su propio destino
12) LA BARBARIE DEL “ESPECIALISMO”
La tesis era que la
civilización del siglo XIX ha producido automáticamente el hombre-masa
Puede resumirse en dos
grandes dimensiones: democracia liberal y técnica. Tomemos ahora sólo la
última. La técnica contemporánea nace de la copulación entre el capitalismo y
la ciencia experimental. No toda técnica es científica
No cabe dudar de que la
técnica -junto con la democracia liberal- haya engendrado al hombre-masa
Por «masa» -prevenía yo
al principio- no se entiende especialmente al obrero; no designa aquí una clase
social, sino una clase o modo de ser hombre que se da hoy en todas las clases
sociales, que por lo mismo representa a nuestro tiempo, sobre el cual predomina
e impera
«Hombre ciencia», cima
de la humanidad europea: el prototipo del hombre-masa. Y no por casualidad, ni
por defecto unipersonal de cada hombre de ciencia, sino porque la ciencia misma
-raíz de la civilización- lo convierte automáticamente en hombre-masa; es
decir, hace de él un primitivo, un bárbaro moderno
Hombre Nuevo: era una
configuración humana sin par en toda la historia
Al especializarlo, la
civilización le ha hecho hermético y satisfecho dentro de su limitación; pero
esta misma sensación íntima de dominio y valía le llevará a querer predominar
fuera de su especialidad
Ellos simbolizan, y en
gran parte constituyen, el imperio actual de las masas, y su barbarie es la
causa inmediata de la desmoralización europea
«Hombre de ciencia»,
cima de nuestra actual civilización. También él cree que la civilización está
ahí, simplemente, como la corteza terrestre y la selva primigenia
13) EL MAYOR PELIGRO, EL ESTADO
Ha venido al mundo para
ser dirigida, influida, representada, organizada -hasta para dejar de ser masa
o, por lo menos, aspirar a ello-. Pero no ha venido al mundo para hacer todo
eso por sí
Cuando la masa actúa
por sí misma, lo hace sólo de una manera, porque no tiene otra: Lincha
El Estado contemporáneo
es el producto más visible y notorio de la civilización. Y es muy interesante,
es revelador, percatarse de la actitud que ante él adopta el hombre masa
Este es el mayor
peligro que hoy amenaza a la civilización: la estatifícación de la vida, el
intervencionismo del Estado, la absorción de toda espontaneidad social por el
Estado; es decir, la anulación de la espontaneidad histórica, que en definitiva
sostiene, nutre y empuja los destinos humanos
La masa se dice: «El
Estado soy yo», lo cual es un perfecto error. El Estado es la masa
14) ¿QUIÉN MANDA EN EL MUNDO?
La civilización europea
-he repetido una y otra vez ha producido automáticamente la rebelión de las
masas
la rebelión de las
masas es una y misma cosa con el crecimiento fabuloso que la vida humana ha
experimentado en nuestro tiempo. Pero el reverse del mismo fenómeno es
tremebundo; mirada por esa haz, la rebelión de las masas es una y misma cosa
con la desmoralización radical de la humanidad. Miremos ésta ahora desde nuevos
puntos de vista
A-La sustancia o índole
de una nueva época histórica es resultante de variaciones internas del hombre y
su espíritu- o externas -formales y como mecánicas-. Entre estas últimas, la
más importante, casi sin duda, es el desplazamiento del poder. Pero éste trae
consigo un desplazamiento del espíritu
Europa mandaba, y bajo
su unidad de mando el mundo vivía con un estilo unitario, o al menos
progresivamente unificado.
Ese estilo de vida
suele denominarse «Edad Moderna», nombre gris e inexpresivo bajo el cual se oculta
esta realidad: época de la hegemonía europea
Esa relación estable y
normal entre hombres que se llama «mando» no descansa nunca en la fuerza, sino
al revés: porque un hombre o grupo de hombres ejerce el mando, tiene a su
disposición ese aparato o máquina social que se llama «fuerza»
El hecho de que la
opinión pública es la fuerza radical que en las sociedades humanas produce el
fenómeno de mandar es cosa tan antigua y perenne Como el hombre mismo
El Estado es, en
definitiva, el estado de la opinión: una situación de equilibrio, de estática
Lo que pasa es que a
veces la opinión pública no existe. Una sociedad dividida en grupos
discrepantes, cuya fuerza de opinión queda recíprocamente anulada, no da lugar
a que se constituya un mando
Esto nos lleva a caer
en la cuenta de que mando significa prepotencia de una opinión; por lo tanto,
de un espíritu; de que mando no es, a la postre, otra cosa que poder espiritual
B-El Estado o poder
público primero que se forma en Europa es la Iglesia -con su carácter específico
y ya nominativo de «poder espiritual»
De este modo luchan dos
poderes igualmente espirituales que, no pudiendo diferenciarse en la sustancia
-ambos son espíritu-, vienen al acuerdo de instalarse cada uno en un modo del
tiempo: el temporal y el eterno. Poder temporal y poder religioso son
idénticamente espirituales; pero el uno es espíritu del tiempo -opinión pública
intramundana y cambiante-, mientras el otro es espíritu de eternidad -la
opinión de Dios, la que Dios tiene sobre el hombre y sus destinos
Durante varios siglos
ha mandado en el mundo Europa, un conglomerado de pueblos con espíritu afín
Pero, en cambio, se
opina poco. No carecen de delicia tiempos así. Pero en los grandes tiempos es
de la opinión de lo que vive la humanidad, y por eso hay orden
La pretensión de decir
qué es lo que ahora pasa en el mundo ha de entenderse, pues, como ironizándose
a sí misma
Por eso, si revisamos a
su luz todo el pasado de la filosofía hasta Kant, nos parecerá que en el fondo
todos los filósofos han dicho lo mismo. Ahora bien: todo el descubrimiento
filosófico no es más que un descubrimiento y un traer a la superficie lo que
estaba en el fondo
Yo no he dicho que
Europa haya dejado de mandar, sino estrictamente que en estos años Europa
siente graves dudas sobre si manda o no, sobre si mañana mandará
Se ha hablado mucho en
estos años de la decadencia de Europa
En los capítulos
anteriores he intentado filiar un nuevo tipo de hombre que hoy
Predomina en el mundo:
le he llamado hombre-masa, y he hecho notar que su principal característica
consiste en que, sintiéndose vulgar, proclama el derecho a la vulgaridad y se
niega a reconocer instancias superiores a él. Era natural que si ese modo de
ser predomina dentro de cada pueblo, el fenómeno se produzca también cuando miramos
el conjunto de las naciones
C-Pero lo que ahora
pasa en Europa es cosa insalubre y extraña. Los mandamientos europeos han
perdido vigencia sin que otros se vislumbren en el horizonte. Europa -se dice
deja de mandar, y no se ve quién pueda sustituirla. Por Europa se entiende,
ante todo y propiamente, la trinidad Francia, Inglaterra, Alemania. En la
región del globo que ellas ocupan ha madurado el módulo de existencia humana
conforme al cual ha sido organizado el mundo. Si, como ahora se dice, esos tres
pueblos están en decadencia y su programa de vida ha perdido validez, no es
extraño que el mundo se desmoralice
Sin mandamientos que
nos obliguen a vivir de un cierto modo, queda nuestra vida en pura
disponibilidad
El camouflage es, por
esencia, una realidad que no es la que parece
En todo hecho de
camouflage histórico hay dos realidades que se superponen: una profunda,
efectiva, sustancial; otra aparente, accidental y de superficie
Por razones distintas
que Rusia, los Estados Unidos significan también un caso de esa específica
realidad histórica que llamamos «pueblo nuevo»
D-La función de mandar
y obedecer es la decisiva en toda sociedad. Como ande en ésta turbia la
cuestión de quién manda y quién obedece, todo lo demás marchará impura y
torpemente
Pero como es social en
su más elemental textura, queda trastornado en su índole privada por mutaciones
que en rigor sólo afectan inmediatamente a la colectividad
La vida humana, por su
naturaleza propia, tiene que estar puesta a algo, a una empresa gloriosa o
humilde, a un destino ilustre o trivial. Se trata de una condición extraña,
pero inexorable, escrita en nuestra existencia. Por un lado, vivir es algo que
cada cual hace por si y para si. Por otro lado, si esa vida mía, que sólo a mí
me importa, no es entregada por mí a
algo, caminará desvencijada, sin tensión y sin «forma»
Vivir es ir disparado
hacia algo, es caminar hacia una meta. La meta no es mi caminar, no es mi vida;
es algo a que pongo ésta y que por lo mismo está fuera de ella, más allá. Si me
resuelvo a andar sólo por dentro de mi vida, egoístamente, no avanzo, no voy a
ninguna parte; doy vueltas y revueltas en un mismo lugar. Esto es el laberinto,
un camino que no lleva a nada, que se pierde en sí mismo, de puro no ser más
que caminar por dentro de sí
No se manda en seco. El
mando consiste en una presión que se ejerce sobre los demás. Pero no consiste
sólo en esto. Si fuera esto sólo, sería violencia
No es tan fácil como se
cree ser puro egoísta, y nadie siéndolo ha triunfado jamás
La vida creadora supone
un régimen de alta higiene, de gran decoro, de constantes estímulos, que
excitan la conciencia de la dignidad. La vida creadora es vida enérgica, y esta
sólo es posible en una de estas dos situaciones: o siendo uno el que manda, o
hallándose alojado en un mundo donde manda alguien a quien reconocemos pleno
derecho para tal función; o mando yo, u obedezco
F-Ya es sorprendente el
detalle de que esta decadencia no haya sido notada primeramente por los
extraños, sino que el descubrimiento de ella se deba a los europeos mismos
La idea ha tenido buena
prensa, y hoy todo el mundo habla de la decadencia europea como de una realidad
inconcusa
Esas fronteras fatales
de la Economía actual alemana, inglesa, francesa, son las fronteras políticas
de los Estados respectivos
La sensación de
menoscabo, de impotencia, que abruma innegablemente estos años a la vitalidad
europea, se nutre de esa desproporción entre el tamaño de la potencialidad
europea actual y el formato de la organización política en que tiene que actuar
La situación auténtica
de Europa vendría, por lo tanto, a ser esta: su magnífico y largo pasado la
hace llegar a un nuevo estadio de vida donde todo ha crecido; pero a la vez las
estructuras supervivientes de ese pasado son enanas e impiden la actual
expansión
G-Griegos y latinos
aparecen en la historia alojados, como abejas en su colmena, dentro de urbes,
de poleis
Étnico entre aquellos
pueblos protohistóricos y estas extrañas comunidades, que aportan al repertorio
humano una gran innovación: la de construir una plaza pública, y en torno una
ciudad cerrada al campo. Porque, en efecto, la definición más certera de lo que
es la urbe y la polis se parece mucho a la que cómicamente se da del canon:
toma usted un agujero, lo rodea de alambre muy apretado, y eso es un cañón
Hasta entonces sólo
existía un espacio: el campo, y en él se vivía con todas las consecuencias que
esto trae para el ser del hombre
Hasta Alejandro y
César, respectivamente, la historia de Grecia y de Roma consiste en la lucha
incesante entre esos dos espacios: entre la ciudad racional y el campo vegetal,
entre el jurista y el labriego, entre el ius y el rus
Con esto quiero decir
que el Estado no es una forma de sociedad que el hombre se encuentra dada y en
regale, sino que necesita fraguarla penosamente. No es como la horda o la tribu
y demás sociedades fundadas en la consanguinidad que la naturaleza se encarga
de hacer sin colaboración con el esfuerzo humano. Al contrario, el Estado
comienza cuando el hombre se afana por evadirse de la sociedad nativa dentro de
la cual la sangre lo ha inscrito
La forma social de cada
una sirve sólo para una convivencia interna. Esto indica que en el pasado
vivieron efectivamente aisladas cada una por sí y para sí, sin más que
contactos excepcionales con las limítrofes. Pero a este aislamiento efectivo ha
sucedido de hecho una convivencia externa, sobre todo económica
No hay creación estatal
si la mente de ciertos pueblos no es capaz de abandonar la estructura
tradicional de una forma de convivencia y, además, de imaginar otra nunca sida
El griego y el romano,
capaces de imaginar la ciudad que triunfa de la dispersión campesina, se
detuvieron en los muros urbanos. Hubo quien quiso llevar las mentes
grecorromanas más allá, quien intentó libertarlas de la ciudad; pero fue vano
empeño. La cerrazón imaginativa del romano, representada por Bruto, se encargó
de asesinar a César –la mayor fantasía de la antigüedad
H-Cabezas claras, lo
que se llama cabezas claras, no hubo probablemente en todo el mundo antiguo más
que dos: Temístocles y César; dos políticos. La cosa es sorprendente, porque,
en general, el político, incluso el famoso, es político precisamente porque es torpe
De suerte que la
claridad de la ciencia no está tanto en la cabeza de los que la hacen como en
las cosas de que hablan. Lo esencialmente confuso, intrincado, es la realidad
vital concreta, que es siempre única
El hombre de cabeza
clara es el que se liberta de esas «ideas» fantasmagóricas y mira de frente a
la vida, y se hace cargo de que todo en ellas es problemático, y se siente
perdido. Como esto es la pura verdad -a saber, que vivir es sentirse perdido-,
el que lo acepta ya ha empezado a encontrarse, ya ha comenzado a descubrir su
auténtica realidad, ya está en lo firme
Un régimen electoral es
estúpido cuando es falso. Había que votar en la ciudad. Ya los ciudadanos del
campo no podían asistir a los comicios. Pero mucho menos los que vivían
repartidos por todo el mundo romano
César no ha explicado
nunca su política, sino que se entretuvo en hacerla. Daba la casualidad de que
era precisamente César, y no el manual de cesarismo que suele venir luego. No
tenemos más remedio, si queremos entender aquella política, que tomar sus actos
y darle su nombre. El secrete está en su hazaña capital: la conquista de las
Galias. Para emprenderla tuvo que declararse rebelde frente al poder
constituido. ¿Por qué?
Constituían el poder
los republicanos, es decir, los conservadores, los fieles al Estadociudad. Su
política puede resumirse en dos cláusula: Primera, los trastornos de la vida
pública romana provienen de su excesiva expansión
Significa, simplemente,
un cronismo incompleto; manco del ala futurista y con hipertrofia de antaños.
Los europeos hemos gravitado desde siempre hacia el futuro y sentimos que es
esta la dimensión más sustancial del tiempo, el cual, para nosotros, empieza
por el «después» y no por el «antes». Se comprende, pues, que al mirar la vida
grecorromana nos parezca acrónica
¡República, monarquía!
Dos palabras que en la historia cambian constantemente de sentido auténtico, y
que por lo mismo es preciso en todo instante triturar para cerciorarse de su
eventual enjundia
La realidad que
llamamos Estado no es la espontánea convivencia de hombres que la
consanguinidad ha unido. El Estado empieza cuando se obliga a convivir a grupos
nativamente separados
Los pueblos nuevos
cambian con suma facilidad de terruño, o por lo menos amplían y reducen el que
ocupaban. Tampoco son unidades étnicas -gentes, nationes-. Por muy lejos que
recurramos, los nuevos Estados aparecen ya formados por grupos de natividad
independiente. Son combinaciones de sangres distintas
Está bien que un
diplomático emplee en su esgrima astuta este concepto de fronteras naturales,
como ultima ratio de sus argumentaciones. Pero un historiador no puede
parapetarse tras él como si fuese un reducto definitivo. Ni es definitivo ni
siquiera suficientemente específico
No se olvide cuál es,
rigurosamente planteada, la cuestión. Se trata de averiguar qué es el Estado
nacional -lo que hoy solemos llamar nación-, a diferencia de otros tipos de
Estado, como el
Estado-ciudad o, yéndonos al otro extreme, como el Imperio que Augusto fundó
Ni la sangre ni el idioma
hacen al Estado nacional; antes bien, es el Estado nacional quien nivela las
diferencias originarias del glóbulo rojo y su articulado. Y siempre ha
acontecido así. Pocas veces, por no decir nunca, habrá el Estado coincidido con
una identidad previa de sangre o idioma
La idea de «frontera
natural» implica, pues, ingenuamente, como mas natural aún que la frontera, la
posibilidad de la expansión y fusión ilimitadas entre los pueblos. Por lo
visto, sólo un obstáculo material les pone un freno
Las fronteras han
servido para consolidar en cada momento la unificación política ya lograda. No
han sido, pues, principio de la nación, sino al revés; al principio fueron
estorbo, y luego, una vez allanadas, fueron medio material para asegurar la
unidad
El Estado es siempre,
cualquiera que sea su forma -primitiva, antigua, medieval o moderna-, la
invitación que un grupo de hombres hace a otros grupos humanos para ejecutar
juntos una empresa
Las diferentes clases
de Estado nacen de las maneras según las cuales el grupo empresario establezca
la colaboración con los otros. Así, el Estado antiguo no acierta nunca a
fundirse con los otros. Roma manda y educa a los italiotas y a las provincias;
pero no los eleva a unión consigo
Tendencia política tal
avanzará inexorablemente hacia unificaciones cada vez más amplias, sin que haya
nada que en principio la detenga. La capacidad de fusión es ilimitada
Es curioso notar que al
definir la nación fundándola en una comunidad de pretérito se acaba siempre por
aceptar como la mejor la fórmula de Renán, simplemente porque en ella se añade
a la sangre, el idioma y las tradiciones comunes un atributo nuevo, y se dice
que es un «plebiscito cotidiano»
I-«Tener glorias
comunes en el pasado, una voluntad común en el presente; haber hecho juntos
grandes cosas, querer hacer otras más: he aquí las condiciones esenciales para
ser un pueblo... En el pasado, una herencia de glorias y remordimientos; en el
porvenir, un mismo programa que realizar... La existencia de una nación es un
plebiscito cotidiano.»
Quiérase o no, la vida
humana es constante ocupación con algo futuro. Desde el instante actual nos
ocupamos del que sobreviene. Por eso vivir es siempre, siempre, sin pausa ni
descanso
Inclusive cuando nos
entregamos a recordar. Hacemos memoria en este segundo para lograr algo en el
inmediato, aunque no sea más que el placer de revivir el pasado. Este modesto
placer solitario se nos presentó hace un momento como un futuro deseable; por
eso lo hacemos. Conste, pues: nada tiene sentido para el hombre sino en función
del porvenir
La nación como
excelente programa para mañana. El plebiscito decide un futuro. Que en este
caso el futuro consista en una perduración del pasado no modifica lo más mínimo
la cuestión; únicamente revela que también la definición de Renán es
arcaizante.
Por lo tanto, el Estado
nacional representaría un principio estatal más próximo a la pura idea de
Estado que la antigua polis o que la «tribu» de los árabes, circunscrita por la
sangre
Estado nacional una
estructura histórica de carácter plebiscitario. Todo lo que además de eso
parezca ser, tiene un valor transitorio y cambiante, representa el contenido o
la forma, o la consolidación que en cada momento requiere el plebiscito. Renán
encontró la mágica palabra, que revienta de luz
Renán anula o poco
menos su acierto, dando al plebiscito un contenido retrospectivo que se refiere
a una nación ya hecha, cuya perpetuación decide. Yo preferiría cambiarle el
signo y hacerle valer para la nación in statu nascendi
Otra cosa mostraría
claramente ese estudio: las empresas estatales de los antiguos, por lo mismo
que no implicaban la adhesión de los grupos humanos sobre que se intentaban,
por lo mismo que el Estado propiamente tal quedaba siempre inscrito en una
limitación fatal - tribu o urbe-, eran prácticamente ilimitadas
El peculiar instinto
occidental, que hace sentir el Estado como fusión de varios pueblos en una
unidad de convivencia política y moral, comienza a actuar sobre los grupos más
próximos geográfica, étnica y lingüísticamente
Es el período en que el
proceso nacional toma un aspecto de exclusivismo, de cerrarse hacia dentro del
Estado; en suma, lo que hoy llamamos nacionalismo. Pero el hecho es que
mientras se siente políticamente a los otros como extraños y contrincantes, se
convive económica, intelectual y moralmente con ellos
J-La historia destacó
en primer término las querellas, y en general la política, que es el terreno
más tardío para la espiga de la unidad; pero mientras se batallaba en una
gleba, en cien se comerciaba con el enemigo, se cambiaba ideas y formas de arte
y artículos de la fe
Si se hiciera el
experimento imaginario de reducirse a vivir puramente con lo que somos, como
«nacionales», y en obra de mera fantasía se extirpase al hombre medio francés
todo lo que usa, piensa, siente, por recepción de los otros países
continentales, sentiría terror. Vería que no le era posible vivir de ello sólo;
que las cuatro quintas partes de su haber íntimo son bienes mostrencos europeos
Sufre hoy el mundo una
grave desmoralización, que entre otros síntomas se manifiesta por una
desaforada rebelión de las masas, y tiene su origen en la desmoralización de
Europa. Las causas de esta última son muchas. Una de las principales, el
desplazamiento del poder que antes ejercía sobre el resto del mundo y sobre sí
mismo nuestro continente. Europa no está segura de mandar, ni el resto del
mundo, de ser mandado. La soberanía histórica se halla en dispersión
Ya no hay «plenitud de
los tiempos», porque esto supone un porvenir claro, prefijado, inequívoco, como
era el del siglo XIX. Entonces se creía saber lo que iba a pasar mañana
La actual es fruto de
un interregno, de un vacío entre dos organizaciones del mando histórico: la que
fue, la que va a ser. Por eso es esencialmente provisional. Y ni los hombres
saben bien a qué instituciones de verdad servir, ni las mujeres qué tipo de
hombre prefieren de verdad
Pero todos estos
nacionalismos son callejones sin salida. Inténtese proyectarlos hacia el
mañana, y se sentirá el tope. Por ahí no se sale a ningún lado. El nacionalismo
es siempre un impulso de dirección opuesta al principio nacionalizador. Es
exclusivista, mientras éste es inclusivista. En épocas de consolidación tiene,
sin embargo, un valor positivo y es una alta norma
Ahora, como antes, el
contenido del credo comunista a la rusa no interesa, no atrae, no dibuja un
porvenir deseable a los europeos. Y no por las razones triviales que sus
apóstoles, tozudos, sordos y sin veracidad, como todos los apóstoles, suelen
verificar. Los «burgueses» de Occidente saben muy bien que, aun sin comunismo,
el hombre que vive exclusivamente de sus rentas y que las transmite a sus hijos
tiene los días contados
15) SE DESEMBOCA EN LA VERDADERA CUESTIÓN
Esta es la cuestión:
Europa se ha quedado sin moral. No es que el hombre-masa menosprecie una anticuada
en beneficio de otra emergente, sino que el centro de su régimen vital consiste
precisamente en la aspiración a vivir sin supeditarse a moral ninguna
Es indiferente que se
enmascare de reaccionario o de revolucionario: por activa o por pasiva, al cabo
de unas u otras vueltas, su estado de ánimo consistirá decisivamente en ignorar
toda obligación y sentirse, sin que él mismo sospeche por qué, sujeto de
ilimitados derechos
Siempre el joven, como
tal, se ha considerado eximido de hacer o haber hecho ya hazañas. Siempre ha
vivido de crédito. Esto se halla en la naturaleza de lo humano
Por eso, no cabe
ennoblecer la crisis presente mostrándola como el conflicto entre dos morales o
civilizaciones, la una caduca y la otra en albor. El hombre-masa carece simplemente
de moral, que es siempre, por esencia, sentimiento de sumisión a algo,
conciencia de servicio y obligación
Ahora recoge Europa las
penosas consecuencias de su conducta espiritual. Se ha embalado sin reservas
por la pendiente de una cultura magnífica, pero sin raíces
Cierto tipo de europeo,
analizando sobre todo su comportamiento frente a la civilización misma en que
ha nacido
RESUMEN:
Una Europa llena de
poder económico y comercial fue la cuna perfecta para el desarrollo del hombre
masa en el siglo XIX. Un hombre que no valora lo que obtenga, solo desea que
sea suyo sin apreciarlo realmente y sin moral, y que hoy en día sigue presente
aunque con algunas diferencias como lo describe Ortega y Gasset. Ahora recoge
Europa las penosas consecuencias de esta conducta, como origen de esta forma
humana ahora dominada. Masa es como el autor lo define, todo aquel que no se
valora a sí mismo por razones especiales, sino
que se siente “como todo el mundo”
y, sin embargo, no se angustia, se siente cómodo el sentirse idéntico a
los demás.
Un ejemplo perfecto es
la sensación que brindaba Hitler al pueblo alemán, convirtiéndolos en una sola
masa regida por un sentimiento común y una solo doctrina. Los soldados cometen
actos horripilantes que probablemente no hubieran cometido si no se hubieran
transformado en esta forma humana antes denominada.
Siguiendo con el tema
del gran desarrollo europeo, es importante decir el poder económico que al
mismo tiempo fue adquiriendo Norteamérica, influenciando esta vez a Europa. El
hombre masa es peligroso y negativo con todas las características con las que
lo describe el filósofo, es importante reconocerlo y las consecuencias que
produce en la sociedad.
Aqui les dejo un video, LA DISECCION DEL HOMBRE-MASA
Aqui les dejo un video, LA DISECCION DEL HOMBRE-MASA

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